Tópico 1. Modelos Geometalúrgicos.

Los modelos geometalúrgicos se aplican a los recursos sobre los cuales existen perspectivas razonables para una eventual extracción económica. Su importancia radica en que permiten sustentar la planificación geo-minero-metalúrgica en los proyectos y en la operación.

La primera etapa de su construcción consiste en generar un modelo geometalúrgico in situ, donde se determina la relación entre atributos geológicos y respuestas metalúrgicas basadas en pruebas realizadas bajo condiciones estándares de laboratorio. El desarrollo del modelo in situ conlleva una serie de pasos que culminan con el poblamiento del modelo de bloques con los parámetros geometalúrgicos de interés para el proyecto u operación. La obtención del modelo geometalúrgico in situ es de importancia crítica, pues éste es la base para la construcción posterior de modelos de proceso a escala industrial, y por tanto base fundamental de la planificación minera-metalúrgica y de procesamiento.

La segunda etapa corresponde a la construcción de modelos de procesos a escala industrial, basándose en el modelo geometalúrgico in situ y a través de la aplicación de distintos factores de escalamiento. El objetivo de la construcción de un modelo de procesos a escala industrial es la obtención de los factores de escalamiento – globales o por Unidades GeoMetalurgicas (UGM) – asociados a las distintas etapas del procesamiento de mineral (chancado, molienda, flotación, espesamiento, lixiviación). Con el uso de estos factores, se busca estimar el rendimiento real del mineral en cada una de las etapas de la planta, y con ello, proveer de información útil para la planificación de la producción en un horizonte de corto, mediano y largo plazo, considerando un riesgo estimado.

Finalmente, en una tercera etapa se busca la conciliación de dichos modelos con la estadística operacional de planta (esto en los casos de existir una planta industrial operando), con el fin de detectar y corregir posibles desviaciones, operacionales o de modelos, que afecten el rendimiento de los procesos industriales. La conciliación consiste en evaluar si la diferencia entre los valores estimados por el modelo de procesos desarrollado y los valores de la operación son o no aceptables y de este modo apreciar el rango de confiabilidad de las proyecciones obtenidas desde los modelos.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email